La guerra sucia por el control de la Fórmula 1

Favio Briatore es el tercer pez gordo que se ve obligado a abandonar su puesto en apenas una año, todo en medio de una dura confrontación entre los equipos y la federación. En marzo, Ron Dennis abandonó el equipo de F1 de McLaren para buscar nuevos desafíos en otros sectores, eso sí, con el escándalo por el espionaje a Ferrari como marea de fondo. Max Mosley, presidente de la FIA, tuvo que aceptar no presentarse a la reelección después de que la FOTA (Formula One Teams Association) amenazara con organizar un mundial paralelo en caso de aprobarse el límite presupuestario, todo unos meses después de haber sido víctima de una fea campaña contra él, recordando la afiliación nazi de su padre y con la filtración de una orgía sadomasoquista con decoración, digamos, germanófila.

Podría parecer una casualidad o querer ver fantasmas donde no lo hay, pero el ambiente de crispación entre los equipos y la organización invita a montarse las películas más increíbles. Nunca desde que se firmó el primer Pacto de la Concordia en 1981 la competición había estado tan cerca de romperse. Los continuos y aleatorios cambios de reglamentación -algunos a apenas unas semanas de empezar el campeonato- y la propuesta de limitar los presupuestos llevaron a una rebelión de los equipos liderada por, ¡oh! ¡sorpresa!, Favio Briatore. La desaparición del italiano deja a la FOTA sin uno de sus pesos pesados, quizá el más importante después de Luca Cordero di Montezemolo, presidente de Ferrari y de la asociación. Leer el ‘Singapourgate’ (la coletilla Gate a cualquier escándalo es la gran aportación de Bernstein y Woodward al mundo del periodismo, ni periodismo de investigación, ni vigilancia del poder ni pollas en vinagre) en clave de persecución hacia el italiano es aún más fácil después de que la FIA haya ofrecido a Pat Symonds, director de ingeniería de Renault, inmunidad en caso de que haga de chivato contra el italiano, igual que pasó con Nelsinho.

Lo que parecía una rabieta infantil del piloto brasileño tras su despido ha acabado por ser el más que probable final de la carrera del playboy italiano en la F1, descubridor ni más ni menos que de Michael Schumacher y Fernando Alonso. Parece increíble que un piloto acepte estrellarse contra el muro de manera voluntaria, con el peligro que ello conlleva, y que una persona que se presume inteligente como Briatore despida de mala manera a una persona que puede lanzar unas acusaciones tan fuertes contra él. Sin embargo la dimisión –o despido, aún no está claro-lleva implícito un mea culpa a pesar de que tanto Renault como Briatore anunciaron hace días que tomarían medidas criminales contra los Piquet.

Nelsinho y Mosley han consumado su venganza. El mundial podrá estar decidido a favor de los Brawn, habrá quien diga que este año la Fórmula 1 es muy aburrida, pero el thriller de asesinatos, conspiraciones y vendettas es increíble. Y aún no ha acabado, todavía queda la carrera por suceder a Mosley en la presidencia de la FIA, y quién sabe si rodará alguna cabeza más. Quedan con vida algunos de los enemigos acérrimos del mandamás de la federación, Montezemolo incluso lo calificó de dictador, y tiempo hay para que tengan una sorpresa, o se despierten con una cabeza de cavalino en la cama.

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Eto’o-Ibra, Laporta-Valdano… y Pardeza

Aunque las casas de apuestas dan las mismas posibilidades de marcar a Eto’o y a Ibrahimovic, da la sensación que el camerunés tiene bastantes más números de hacerlo. Sólo hay que recordar su salida del Real Madrid y las ganas que tenía cada vez que jugaba contra el conjunto blanco, que volvieron loco al bueno de Casillas y sus gestos a Florentino Pérez quedan para la posteridad. Esta noche Samu tendrá entre ceja y ceja demostrarle a Guardiola que el ‘feeling’ no siempre es el mejor consejero. A su favor están los enormes espacios que deja la defensa culé a sus espaldas, unos espacios en los que él se mueve como ningún otro jugador gracias a su tremenda explosividad. Ibra, al contrario que el africano, no es un delantero que se motive especialmente al jugar contra sus ex-equipos, y no lo tendrá fácil para moverse de espaldas a la portería como él sabe con un central tipo tanque como es Walter Samuel, al que no hay que valorar por su lamentable etapa en el Madrid. Sin embargo, el sueco tiene una ocasión inmejorable para callar a todos aquellos que le acusan de realizar grandes partidos contra equipos pequeños para luego desaparecer en las grandes citas. Sólo espero dos cosas: la primera es que si Eto’o marca , que marcará, no haga ninguna tontería tipo ir a celebrarlo delante de Guardiola. Creo que el ambiente que se ha generado es inmejorable para que el camerunés sea ovacionado como merece cuando salte al césped del Camp Nou, pero si hay un jugador capaz de dinamitar cualquier buen ambiente, ese es Eto’o. La segunda es que en caso de que Eto’o marque y Zlatan no lo haga, no se creen en el Entorno Culé (sí, con mayúsculas) esas comparaciones tan culés que ni ayudan ni vienen a cuento y que se resumen en la esa frase tan típica de la grada del Camp Nou ‘aquest tiu es una tolla’.

Por otro lado, el campeonato de mear fuera de tiesto entre Laporta y Valdano está empezando a cobrar dimensiones ridículas. Que Laporta saque a pasear su boca-chancla es algo ya tristemente habitual y no sorprende demasiado. Suponemos que, si acaba siendo verdad los rumores que apuntan a que cuando abandone la presidencia se unirá a las filas de Reagrupament, alguien le enseñará a controlar la diarrea verbal que le entra cada vez que ve un micrófono. Sí que sorprende que el compañero de juerga sea Valdano, un tipo que siempre se ha caracterizado por unas opiniones mesuradas. Es posible que estar tan cerca de Monseñor Florentino le haya afectado demasiado. Ya declaró hace un par de meses que las enormes inversiones de Kaka y Cristiano Ronaldo se recuperarían en apenas un año, una justificación impensable viniendo de un hombre de fútbol como él. Ahora también se dedica a mezclar política y deporte sin venir a cuento y, para quedarse más descansao, mezclando el tocino con la velocidad. Lo más patético de todo es que muchos de los que critican a Laporta cuando habla de política, argumentando con razón que no es bueno mezclarla con el deporte, han aplaudido con las orejas las palabras de Valdano. El último y más esperpéntico episodio del culebrón viene protagonizado por… Pardeza… un director técnico de funciones indefinidas más allá de servir de escudo humano a Monseñor Florentino en caso de que la galaxia no acabe de funcionar como es debido (por 25 pesetas, un sólo fichaje o venta del Real Madrid que no haya salido del lóbulo frontal del monseñor-presidente). El amigo Miguel ha tenido la feliz idea de, en vez de dejar que esta estúpida polémica se olvide, entrar al trapo. Será que no tiene otra cosa que hacer. Ojalá algún día se legalice grapar la boca de ciertas personas.

Marca, el mejor fichaje de Florentino

Ojiplático me he quedado con la portada de hoy de Marca, posiblemente la más sectaria que recuerdo del Florentino Today, con titulares que quedarían que niquelados en defensacentral.com. El pobre Platini sólo ha dicho una verdad como un templo, que el Madrid tiene muchas estrellas, pero que lo importante es como se acaba la temporada, algo aplicable a cualquier equipo de primer nivel. Pero para ellos eso ya es despreciar al Madrid. No sólo eso: es atacar a todos los equipos españoles. Cágate lorito. De regalo meten unas declaraciones de Ferguson que no pintan nada y lo acusan de madriditis. Y no será por falta de noticias, con partido de España y un Argentina-Brasil por delante. Tampoco hay ni una sola mención a las acusaciones de la FIA contra Renault por haber amañado presuntamente el GP de Singapour de 2008 ¿tendrá algo que ver el anuncio de ING que hay en la parte baja de la portada?